Unalome

El Umbral de la Bruja

Custodia del Umbral

DESCUBRIENDO EL ORIGEN

Este es mi espacio. El lugar donde doy forma a lo que llevo sintiendo toda la vida.
Un baile constante entre mis luces y mis sombras, mi mente y mi alma.

Mi nombre es Needa y soy la custodia del Umbral.

Toda mi vida he recorrido dos caminos con cruces constantes entre la música y mi carrera profesional. Una ha sido mi prueba de fuego, la otra completaba todo mi ser.

Aunque la música me llamó siendo niña, la obvié porque mi entorno no acompañaba. Años después volvió a tocarme el hombro como una amiga que no olvida. Intenté acercarme pero la presión social y mi propia desconfianza sumada a la de mi entorno me alejaron de nuevo.

Pasé décadas dividida. Trabajaba en multinacionales como especialista en procesos y estrategia. Era buena en ello, pero no estaba completa. La música seguía llamándome en voz baja, insistente, paciente.

Poco a poco compaginé mi trabajo con la música, al principio como un hobby, animada por profesionales que me empujaron canté en bandas. Con el paso del tiempo escribí canciones para otros. Estudié producción y sonido. Me rodeé de músicos excepcionales, aprendí de maestros generosos, canté en escenarios que me recordaron quién era cuando no fingía ser otra cosa y tomé la decisión de profesionalizarme, cambiando el entorno de siempre por los directos, donde incluso giré como roadmanager con bandas internacionales.

Pero también caí. Hubo años en los que mi salud falló, en los que pasé más tiempo en cama que en pie. Aprendí entonces que la enfermedad no era el enemigo — era el aviso. Me había desconectado de mí misma tanto tiempo atrás, y mi cuerpo lo gritaba.

Todavía debía dar un paso más y este sería profundamente revelador.

Retrato de Needa, custodia del Umbral de la Bruja, en un ambiente místico de claroscuro.

Mi historia apenas empezaba a revelarme que no había comprendido cuánto me pedía el alma que la música fuera toda mi vida.

Volví a levantarme. Poco a poco, aunque todavía dividida. Escribí más canciones. Canté en conciertos que pusieron auditorios en pie incluso cuando la salud se resistía a volver. Pero aquello me dejó claro lo que hago cuando estoy alineada: conectar, levantar ánimos, llevar a la gente a estados que creían olvidados aunque entonces no supiera cómo lo hacía.

Los últimos años me llevaron por caminos que pocos se atreverían a transitar, pero fue entonces cuando el cambio se completaría. Siendo en estos últimos años donde mis capacidades se afianzarían como nunca.

El Despertar

No había un solo día en el que cada experiencia no me empujara hacia el momento en el que por fin lo supe: la música no era una parte de mi vida. Era el canal por el que todo lo demás — los conocimientos, las experiencias, los mensajes — quería llegar al mundo a través de mí.

Encontré sentido a todo lo que había vivido. Todas y cada una de mis vivencias encajaban ahora en un mapa que veía con claridad, revelando el camino a seguir como quien ve la salida en el laberinto.

En septiembre de 2025 tomé la decisión de aceptar lo que se me había otorgado y comencé el proceso. En tres meses escribí las canciones que conformarían mi primer disco. Sólo había una regla, yo era un canal y no debía haber intermediarios.

Esos meses no podía parar, como un embalse que se libera en torrente compuse la música sin esperar a compositores que la pervirtieran.

Debía ser como me era entregada y la solución llegó a mí. La simbiosis se produjo, éramos la música y yo, por fin a solas, viviendo nuestra intimidad plenamente.

Desde entonces trabajo en las dos direcciones. Ordeno lo que me fue dado —los conocimientos antiguos, la mediumnidad, lo que el sonido hace en el cuerpo— y lo traduzco en algo que otros puedan usar en sí mismos. Y sigo componiendo, porque esa es mi forma de decirlo.

Ahora soy todo: autora, compositora, productora, cantante y canal de lo que no todos pueden oír.

Este proyecto no tiene intermediarios: ni sellos, ni managers, ni productoras. Pero nunca he trabajado sola — quienes me guían llevan todo el camino conmigo. Es algo más que mío, pero sobre todo es para quienes sientan la llamada.

Sostener el Umbral es posible gracias al Círculo.

QUIERO CONOCER EL CÍRCULO double_arrow
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